Guia para interpretar una radiografía de columna cervical

En trauma, la Rx cervical debe leerse con método y con humildad diagnóstica. La sistemática ABCD te ayuda a no omitir pasos: alineación, hueso, discos/articulaciones y partes blandas. La primera pregunta siempre es si el estudio es adecuado (cobertura C1–T1). Si hay signos de inestabilidad, déficit neurológico o sospecha clínica alta, la decisión se apoya en TC y RM según el objetivo.

El índice de Pavlov-Torg

El índice de Pavlov–Torg (canal/cuerpo) es una medición rápida y económica en la radiografía lateral cervical para tamizar canal relativamente estrecho. Se calcula dividiendo el diámetro sagital del canal entre el diámetro sagital del cuerpo vertebral en el mismo nivel. Un umbral clásico es <0.82 (referencia práctica ~0.8). Se popularizó en atletas de deportes de colisión (p. ej., fútbol americano) y se ha explorado en rugby. No predice por sí solo lesión medular: siempre correlaciona con clínica y, si corresponde, TC/RM.

Mnemotecnia ABCD para la radiografía de columna

En la Rx lateral cervical, revisa alineación con cuatro líneas: vertebral anterior, vertebral posterior (George), espinolaminar y de espinosas. Deben ser paralelas, continuas y con lordosis suave, sin escalones. Si notas discontinuidad, angulación o step-off, asume posible lesión ósea o ligamentaria en trauma y no cierres el caso solo porque “no se ve fractura”; documenta la limitación y escala el estudio según protocolo.

Lesiones traumáticas de la columna dorsal y lumbar

En trauma toracolumbar, la radiografía (AP y lateral) sigue siendo una primera línea útil si la lees con método y con foco en estabilidad. La mayor incidencia se concentra en la unión T10–L2. Describe siempre: nivel, patrón (compresión, estallido, distracción tipo Chance o fractura-luxación), alineación, pérdida de altura y signos indirectos de inestabilidad. El concepto de las tres columnas de Denis ayuda a sospechar compromiso de columna media/posterior y decidir cuándo escalar a TC o RM.

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