Cómo presentar una radiografía

Guía general para la descripción sistemática de estudios de imágenes​

*Este es un artículo básico para estudiantes de Medicina y otras Ciencias de la Salud.

Introducción

Antes de escribir la serie de artículos sobre cómo interpretar una radiografía, me pareció apropiado dejar unas líneas sobre cómo presentar correctamente el examen

Una descripción ordenada y precisa permite contextualizar los hallazgos, evitar errores de interpretación y comunicar la información de forma clara entre profesionales.

Aunque este artículo se centra en la radiografía convencional, la sistemática que se describe puede aplicarse sin dificultad a otros métodos diagnósticos, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM).

El objetivo es proporcionar un esquema general, independiente del sistema o la región anatómica, que sirva como base para todas las guías de interpretación específicas.

¿Por qué es importante una sistemática de presentación?

No existe un único sistema universal para describir estudios de imágenes. Cada profesional desarrolla, con el tiempo, su propio esquema, muchas veces influenciado por sus formadores.

Sin embargo, existe un consenso fundamental:

Seguir un orden preestablecido reduce omisiones y errores diagnósticos.

Al principio puede parecer un proceso lento o artificial, pero una vez incorporado como hábito, se vuelve automático y eficiente.

Paso 1: Identificación del paciente y del estudio

Antes de analizar la imagen, es imprescindible confirmar que el estudio corresponde al paciente correcto y comprender el contexto en el que fue realizado.

En radiografía, TC, RM y ecografía, los datos de identificación suelen ubicarse por convención en la esquina superior izquierda de la imagen o de la pantalla del sistema PACS.

Las cinco preguntas clave (Wh)

Para no omitir información relevante, es útil recurrir a la regla de las cinco preguntas:

¿Quién? (Who?)
Identificar al paciente: nombre, número de historia clínica y edad.
La edad es particularmente relevante al momento de proponer diagnósticos diferenciales.

¿Qué? (What?)
Determinar el tipo de estudio realizado:
radiografía simple, radiografía contrastada, TC o RM.

¿Cuándo? (Why?)
Conocer la fecha del estudio permite correlacionar los hallazgos con la clínica y evaluar la evolución en el tiempo mediante estudios previos.

¿Dónde? (Where?)
El lugar donde se realizó el examen (consultorio, sala de internación, UCI, quirófano) puede condicionar la técnica y la calidad de la imagen.

¿Por qué? (Why?)
El motivo del pedido del estudio orienta la interpretación.
Esta información suele encontrarse en la historia clínica o en la orden médica.

Paso 2: Visión general del estudio

Antes de buscar hallazgos, es necesario evaluar la calidad técnica del examen.

Una imagen subexpuesta, sobreexpuesta o mal posicionada puede generar falsos positivos o falsos negativos.
No es necesario ser un experto en técnica radiológica para reconocer estos defectos.

En este paso se deben responder cuatro preguntas básicas:

  • ¿Están incluidas todas las estructuras que deben evaluarse?
  • ¿Cuál es la proyección utilizada?
  • ¿En qué posición se encontraba el paciente?
  • ¿La exposición es adecuada?

Cómo describir una radiografía convencional

La presentación correcta de una radiografía convencional se basa en tres elementos, que deben mencionarse siempre en el mismo orden.

1. Método de diagnóstico

Se debe comenzar indicando el método utilizado:

  • Radiografía simple o convencional, si no se administró contraste.
  • Radiografía contrastada, si se utilizó un medio de contraste.

En los estudios contrastados, puede añadirse el nombre específico del examen (por ejemplo, urograma excretor, colon por enema).

2. Región anatómica estudiada

A continuación, se menciona la región evaluada.
El mismo esquema es válido para cualquier método diagnóstico.

Algunos ejemplos frecuentes en radiología convencional incluyen:

  • Cráneo
  • Columna vertebral
  • Tórax
  • Abdomen y pelvis
  • Extremidades superiores e inferiores

3. Posición y proyección

La posición describe el decúbito o actitud del paciente durante la adquisición (bipedestación, decúbito dorsal, decúbito lateral).

La proyección indica la dirección del haz de rayos X a través del cuerpo (anteroposterior, posteroanterior, lateral, oblicua).

Estos datos son fundamentales, ya que modifican la apariencia de estructuras normales.
Por ejemplo, en la radiografía de tórax, la silueta cardíaca puede parecer aumentada en un paciente en decúbito dorsal en proyección anteroposterior.

Ejemplos de presentación correcta

  • Radiografía de tórax, posteroanterior.
  • Radiografía de columna lumbar, anteroposterior y lateral.
  • Radiografía de ambas rodillas, anteroposterior en bipedestación.

Radiología contrastada: consideraciones generales

En los estudios contrastados, la presentación incluye dos elementos adicionales:

  1. Aparato u órgano evaluado.
  2. Nombre específico del estudio.

Ejemplos:

  • Urograma excretor.
  • Serie esófago-gastro-duodenal con doble contraste.
  • Colon por enema con doble contraste.

El principio es el mismo: describir el estudio de forma clara antes de interpretar las imágenes.

Paso 4: Reconocimiento de la anatomía radiológica normal

La identificación de hallazgos patológicos sólo es posible si se reconoce previamente la anatomía radiológica normal.

Es importante recordar que:

  • existen variantes anatómicas normales
  • la anatomía del niño es diferente a la del adulto

Estas variantes pueden simular patología si no se conocen.

Paso 5: Introducción a la semiología radiológica

Una vez identificada una imagen anormal, el primer paso es confirmar que se trata de un hallazgo real y no de una superposición, artefacto o efecto óptico.

La descripción sistemática de una imagen patológica incluye, en general, la evaluación de:

  • Número
  • Tamaño
  • Forma
  • Márgenes
  • Densidad
  • Relación con los tejidos circundantes
  • Cambios en el tiempo (comparación con estudios previos)

Los signos radiológicos específicos de cada región se desarrollan en artículos dedicados.

Resumen

La presentación sistemática de un estudio de imágenes puede organizarse en cuatro pasos:

  1. Identificación del paciente y del estudio.
  2. Evaluación general de la calidad técnica.
  3. Reconocimiento de la anatomía radiológica normal.
  4. Descripción semiológica de los hallazgos.

Incorporar esta secuencia como hábito es el primer paso para una interpretación radiológica correcta y reproducible.

Puntos clave

  • La presentación correcta del estudio precede a la interpretación.
  • Un orden fijo reduce errores y omisiones.
  • El mismo esquema puede aplicarse a Rx, TC y RM.
  • La proyección y la posición modifican la apariencia de estructuras normales.
  • La semiología radiológica comienza después de confirmar la calidad técnica.

Referencias

Generación Elsevier. Cómo interpretar una radiografía de tórax. Disponible online en https://www.elsevier.com/es-es/connect/como-interpretar-una-radiografia-de-tórax

Caba Martín, E. Caba Martín, M.A. Ruiz Rodríguez¿Cómo leer una radiografía de columna cervical? A propósito de un caso. DOI: 10.1016/j.semerg.2014.01.003

Aquerreta Beola JD. El estudio radiológico de la patología osteoarticular. Generalidades. Disponible en https://fapap.es/articulo/216/el-estudio-radiologico-de-la-patologia-osteoarticular-generalidades

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