El error diagnóstico en Radiología
Causas y cómo reducirlo en la práctica diaria
- El error diagnóstico en Radiología
- Introducción
- El proceso diagnóstico en Radiología: dónde puede fallar
- ¿Qué tan frecuente es el error? Lo que se puede afirmar
- Tipos de error: dos clasificaciones útiles
- Errores de percepción: “el elefante en la habitación”
- Errores cognitivos: cuando el sesgo manda
- Error de comunicación y de informe: el eslabón que más subestimamos
- Estrategias concretas para reducir el riesgo
- Resumen
- Puntos clave
- Referencias
- Artículos relacionados
Introducción
El error diagnóstico es una realidad inherente a la medicina, y Radiología no es la excepción. La interpretación de imágenes depende de percepción visual, razonamiento clínico y comunicación mediante el informe; cualquier punto débil en esa cadena puede traducirse en una omisión, una interpretación incorrecta o un mensaje que no llega a tiempo.
Hablar de error no es “buscar culpables”. En la práctica moderna, el enfoque más útil es entender el error como un riesgo asistencial: algo que puede ocurrir bajo ciertas condiciones y que se puede predecir, manejar y controlar con medidas sobre personas, entorno y procesos.
El proceso diagnóstico en Radiología: dónde puede fallar
Una forma práctica de ordenar el problema es mirar todo el recorrido:
- Se obtiene la imagen (calidad técnica, protocolo, campo, fases).
- Se observa y busca (detección de hallazgos).
- Se integra y clasifica (normal/variante vs anormal).
- Se analiza y razona (hipótesis, diagnóstico diferencial, sesgos).
- Se redacta y entrega el informe (claridad, estructura, urgencias).
Este enfoque “por etapas” tiene una ventaja: permite diseñar barreras específicas para cada tipo de falla (no existe una única intervención mágica).
¿Qué tan frecuente es el error? Lo que se puede afirmar
Medir el error radiológico no es sencillo: depende de la muestra, modalidad, prevalencia de enfermedad y método de auditoría. Aun así, varios trabajos describen que en el escenario cotidiano de alto volumen existe una tasa media de error “en tiempo real” en torno a 3–4%, mientras que las tasas “retrospectivas” pueden ser mucho mayores cuando el denominador incluye solo estudios patológicos.
En radiología clínica también se reportan rangos amplios de discrepancia/errores clínicamente significativos según contexto y diseño del estudio, por lo que conviene usar estos números como orden de magnitud, no como una cifra “exacta” universal.
Tipos de error: dos clasificaciones útiles
1. Clasificación “cognitiva” (percepción – cognición – gestión del informe)
Un modelo muy práctico para el día a día separa el error en tres grandes grupos:
- Error de percepción: “no lo vi” (omisión pese a estar en la imagen).
- Error cognoscitivo (interpretación): “lo vi, pero lo interpreté mal”.
- Error motor/documental: “lo pensé, pero quedó mal comunicado/gestionado”.
En el enfoque de gestión de riesgos, el error de percepción suele representar el grupo más frecuente (se reportan rangos aproximados del 60–70%), seguido por el cognoscitivo (30–40%), y un grupo adicional relacionado con la gestión documental del informe.
2. Clasificación “por etapas del trabajo radiológico”
Otra clasificación complementaria (muy didáctica para enseñanza) agrupa el error según el momento en que ocurre:
- Obtención de la imagen
- Observación
- Integración psíquica
- Análisis racional
- Redacción/entrega del informe
- Procedimientos/intervencionismo/medicación
En una serie institucional de 320 errores, por ejemplo, una proporción importante se concentró en observación y en redacción/entrega del informe, lo cual refuerza que no todo es “ver o no ver”: comunicar también falla.
Errores de percepción: “el elefante en la habitación”
El “elefante en la habitación” describe ese hallazgo que, visto después, parece obvio. En radiología esto es especialmente relevante porque la evidencia queda disponible para revisión, lo que aumenta el sesgo retrospectivo (“era evidente, ¿cómo no lo vieron?”).
En este grupo se describen patrones típicos:
- Sub-lectura: la anormalidad estaba, pero no se reportó (un ejemplo clásico de falso negativo).
- Satisfacción de búsqueda: encontré “algo” y dejé de buscar, omitiendo un segundo hallazgo.
- Alteraciones fuera del área de atención/estudio: la lesión estaba en un borde o zona menos explorada, o “fuera de campo mental”.
Factores que favorecen la omisión: interrupciones, distractores, condiciones de visualización y fatiga. En un texto clásico de errores por etapas se remarca que la distracción puede ser particularmente relevante en errores perceptuales (por encima de otros factores en ese contexto).
Errores cognitivos: cuando el sesgo manda
A veces el hallazgo se detecta, pero el problema aparece en la interpretación: anclaje en una hipótesis, analogías falsas (“se parece a… entonces es…”), aceptar información clínica sin espíritu crítico, o arrastrar el diagnóstico previo (error aliterativo).
Un punto muy práctico: la información clínica ayuda, pero también puede sesgar. En lectura radiográfica se describe que una historia clínica inexacta o muy direccional puede aumentar falsos positivos por sesgo hacia un diagnóstico.
Error de comunicación y de informe: el eslabón que más subestimamos
En la práctica clínica, no alcanza con “haberlo pensado”: hay que dejarlo claro y hacerlo llegar. La clasificación por etapas incluye un grupo importante de errores en la redacción y entrega del informe, y el enfoque de gestión de riesgos lo incorpora como “subsistema motor/documental”.
Acá se enlaza naturalmente con tu post de informe radiológico estructurado: estructura + lenguaje claro + jerarquía (hallazgos / impresión / recomendaciones) actúan como barreras contra el error, sobre todo en contextos de alta carga laboral.
Estrategias concretas para reducir el riesgo
1. Medidas sobre la lectura (metódica)
- Lectura sistemática (paso a paso) y patrón de búsqueda consistente.
- Revisar primero el estudio actual, luego las imágenes previas y recién después leer el informe previo (para reducir el sesgo aliterativo).
- Comparación con previos, cuando existen.
- Manipular la imagen (ventanas, zoom, inversión, etc.) cuando aplica: hay ejemplos donde el hallazgo aparece solo al ajustar ventanas.
2. Medidas sobre el entorno
- Disminuir distracciones y cuidar el ambiente de lectura (ruido, interrupciones, iluminación, monitores adecuados).
3. Medidas sobre la organización del trabajo
- Reconocer fatiga/carga laboral como factor de riesgo real (afecta percepción, decisiones y comunicación).
- Pausas, redistribución de carga, y relectura diferida de estudios complejos cuando el cansancio es evidente (medidas simples pero efectivas en cultura de seguridad).
- Segunda lectura / segunda opinión en áreas de alto riesgo o casos complejos (neurorradiologia, mama, pediatría), y facilitar la consulta entre colegas/subespecialistas como estrategia institucional.
4. Medidas de gestión de riesgos
- Implementar sistemas de notificación de errores e incidentes (para “sacar a la luz” oportunidades de mejora).
- Usar herramientas tipo análisis causa raíz y ciclo de mejora continua para intervenir sobre procesos, no sólo sobre individuos.
Resumen
El error diagnóstico en Radiología no suele explicarse por una sola causa: puede originarse en la técnica, en la percepción, en el razonamiento o en la comunicación del informe.
Dos formas útiles de ordenar el problema son: (1) percepción–cognición–gestión documental y (2) etapas del trabajo radiológico (obtención, observación, integración, análisis, informe).
La reducción del riesgo se apoya en lectura sistemática, comparación con previos, control de distractores, reconocimiento de fatiga y una cultura institucional de gestión de riesgos.
Puntos clave
- El error puede aparecer en cualquier etapa: desde la adquisición hasta la entrega del informe.
- La percepción explica gran parte de los errores; la satisfacción de búsqueda es un mecanismo clásico.
- La distracción y el ambiente de lectura son factores reales que empeoran el desempeño.
- La fatiga afecta percepción, decisiones y comunicación: reconocerla es una medida de seguridad, no un juicio personal.
- El informe claro (idealmente estructurado) y la comunicación adecuada son barreras de seguridad.
Referencias
- Morales Santos Á. Gestión de riesgos del informe radiológico. Especial referencia al error diagnóstico. Radiología. 2022;64:194–206.
- Gálvez M, Montoya C. Error en el informe radiológico: la paradoja del elefante en la habitación y otros tropiezos. Rev Chil Radiol. 2017;23(2):80–89.
- González Vásquez CM. Errores en radiología: nueva clasificación. Rev Colomb Radiol. 2016;27(1):4407–4416.
- García C. Anatomía del error en radiología. Rev Chil Radiol. 2003;9:144–150.
- Alexander K. Reducing error in radiographic interpretation. Can Vet J. 2010;51:533–536. (Usado por su checklist didáctico de lectura sistemática y ambiente).
- Ciardullo S. El error diagnóstico en Radiología: cómo entenderlo y cómo reducir el riesgo en la práctica diaria (apuntes del sitio / versión previa).
